jueves, 21 de noviembre de 2013

PENSAMIENTOS Y LEYENDAS DE ENSEÑANZAS Y REFLEXIÓN... CON LINDAS IMÁGENES POSITIVAS.

CUENTO PARA REFLEXIONAR


Cuenta una leyenda que: “Había una vez..., un estanque maravilloso. Era una laguna de agua cristalina y pura donde nadaban peces de todos los colores existentes y donde todas las tonalidades del verde se reflejaban permanentemente. Hasta ese estanque mágico y transparente se acercaron a bañarse haciéndose mútua compañía, la tristeza y la furia. Las dos se quitaron sus vestimentas y desnudas las dos entraron al estanque. La furia, apurada (como siempre está la furia) urgida --sin saber porqué-- se bañó rápidamente y más rápidamente aún, salió del agua...  Pero la furia es ciega, o por lo menos no distingue claramente la realidad, así que, desnuda y apurada, se puso, al salir, la primera ropa que encontró. Y sucedió que esa ropa no era la suya, sino la de la tristeza. Y así vestida de tristeza, la furia se fue.  Muy calma, y muy serena, dispuesta como siempre a quedarse en el lugar donde está, la tristeza, terminó su baño y sin ningún apuro (o mejor dicho, sin conciencia del paso del tiempo), con pereza y lentamente, salió del estanque. En la orilla se encontró con que su ropa ya no estaba. Como todos sabemos, si hay algo que a la tristeza no le gusta es quedar al desnudo, así que se puso la única ropa que había junto al estanque, la ropa de la furia. Cuentan que desde entonces, muchas veces uno se encuentra con la furia, ciega, cruel, terrible y enfadada, pero si nos damos el tiempo de mirar bien, encontramos que esta furia que vemos es solo un disfraz, y que detrás del disfraz de la furia, en realidad…, está escondida la tristeza.” – Jorge Bucay

A veces nos atravesamos con personas malhumoradas que sentimos que nos atacan. ¿Qué les pasa?, ¿Por qué nos hablan de esta manera si no les hemos hecho nada? Es más, ¡ni tan siquiera las conocemos!
Detrás de ese malhumor se esconde una profunda tristeza y se exterioriza con el disfraz de la furia. Cuando vemos o nos encontramos con una persona que esta triste la entendemos y podemos sentir simpatía o empatía. Pero una persona con furia nos da rechazo, porque nos hace pensar que es agresiva e instantáneamente nos alejamos de ella. ¡Qué diferente trataríamos a esa persona y nos sentiríamos cerca de ella sabiendo que a través de la furia esa persona está exteriorizando una profunda tristeza!
Podemos ser más “duros” o más “blandos”, llevar máscaras para protegernos y cubrirnos para salir fuera y relacionarnos con el mundo exterior. Pero.., ¿hasta qué punto nos ayudan esas máscaras? ¿Acaso estando enfadados con nosotros mismos y el mundo solucionamos el problema de nuestra tristeza?
Es importante dejar al desnudo la furia y dejar que la tristeza florezca y nos permitamos sentirla. En ocasiones, las personas intentamos cambiar una emoción por otra en vez de quedarnos con ella, porque no nos gusta sentir lo que ella nos produce. Sin embargo, hacerlo nos evitará trabajar en el proceso emocional de sanación.

Detrás de la ira y el malhumor existen muchas otras emociones como miedo, preocupación, culpa, rechazo, incertidumbre, decepción, injusticia y dolor. Cuando sufras un arranque de ira o malhumor trata de tomarte una pausa, respira profundo y experimenta cómo se vive ese sentimiento en todo tu cuerpo sin evadirlo ni juzgarlo. Luego, cuando estés más tranquilo, pregúntate: ¿Qué hay detrás de esta furia?. ¡Te sorprenderás de lo que encontrarás, por eso...
Hoy "me di un tiempo" para pensar la vida.
¡En mi vida!!!


Decidí entonces que a partir del próximo amanecer
voy a cambiar algunos detalles para ser cada
nuevo día un poquito más feliz.
Para comenzar,
no voy a mirar para atrás.
Lo que pasó es pasado.
Si erré, ahora no voy a poder corregirlo.
Entonces, ¿Para qué remover lo que pasó?
Sí, reflexionar sobre esos errores para hacer
de ellos un aprendizaje para "mi hoy"....
No todas las personas que amo retribuyen mis cariños
como "a mi" me gustaría...
¿Y qué pasa?
A partir del próximo amanecer voy a continuar amandolas,
pero no voy a tratar de cambiarlas.
Puede ser que fuesen como me gustaria que fuesen
y dejasen de ser las personas que amo.
Eso no lo deseo,
Cambio yo... cambio mi modo de verlas.
Respeto su modo de ser.
¡¡¡Pero no pienses que voy a desistir de mis sueños!!!
A partir del próximo amanecer
voy a luchar con más garra para que ellos se cumplan.
Pero va a ser diferente...



Voy a ser feliz...

Ya no voy a parar mi vida porque lo que deseo no sucede,
porque un mensaje no llega,
porque no oigo lo que me gustaría oír.
Voy a crear mi momento... Voy a ser feliz ahora,,,
¡¡¡Tendré otros días por delante!!!
Nunca más daré mucha importancia
a los problemas que aún no conseguir resolver.
A partir del próximo amanecer
voy a agradecer a Dios por todos los días,
por darme fuerza para vivir,
a pesar de mis problemas.
Dejaré de sufrir por lo que no consigo tener,
por lo que no oigo o no veo,
o por el tiempo que no tengo.
Tampoco sufriré más por anticipado,
pensando siempre lo peor.
A partir del próximo amanecer
solo voy a pensar en las cosas buenas que tengo.
Mis amigos y mi familia nunca más necesitaran
darme un hombro para llorar.
Voy a aprovechar su presencia para sonreír,
cantar, para repartir felicidad.



A partir del próximo amanecer voy a ser yo mismo.
.A partir del próximo amanecer voy a vivir mi vida.
Sin miedo a ser feliz...

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